La mujer que creyó que amar era desaparecer
A veces no nos damos cuenta en qué momento empezamos a dejar de ser nosotras mismas para sostener algo que es insostenible . Ella creyó que amar era desaparecer. Durante mucho tiempo se convirtió en una hoja seca al viento . Se convenció de que su valor estaba en lavar platos, preparar la comida y estar disponible cuando se necesitara . Se resumió a servir y olvidó quien era ella. Si algo no estaba hecho, sentía que fallaba como mujer . Su identidad comenzó a medirse en tareas cumplidas y en silencios sostenidos . Cuando su brillo aunque tenue intentaba asomarse , le recordaban que ya no tenía edad para ciertas cosas . Y entonces regresaba a ese estado automático que confundió con estabilidad. Pensó que amar era renunciar a sí misma . Que amar era olvidar los anhelos de su corazón. Que amar era dejar de merecer. Creyó que su función era cumplir expectativas de otros ,no tener sueños propios. Aprendió a sonreír sin ganas. A callar para no incomodar. A evitar el conflic...








